Una HABITACIÓN
Porque las obras no ganan la salvación.
Gran parte de las religiones, basan su práctica en la
obligación de hacer obras buenas, para poder llegar, en algún momento, a un
estado espiritual de “santidad”, “purificación”, nirvana. Sin embargo, los
cristianos defendemos una postura sobre la gratitud de la salvación, cosa que a
la mayoría les choca, por ser algo tan sin sentido. ¿Cómo puedes creer que eres
salvo si no has hecho obras?, nos dicen.
Bien pues desde mi entendimiento de la Biblia, veo un Dios
omnipotente, y misericordioso, que estableció la salvación de la humanidad por
medio del pago del pecado a través de la muerte y resurrección de Jesús, el
verbo, Dios mismo.
Y es aquí donde muchos dicen, bueno y entonces ¿las obras buenas
dónde quedan?, bueno pues las obras hacen lo que en esta canción, de en
espíritu y verdad, llaman una habitación .
Todo el que ha pasado por la aventura de adquirir vivienda y habitarla, sabe que puedes tener el terreno, esa es la salvación, un lugar en el reino de los cielos, pero tienes que construir, o si compraste una casa ya construida, no tienes acabados, los detalles, las bardas, ventanas, el techo, impermeabilizar, espejos, canceles, cocina etc., etc. y etc., eso no está y hay que construirlo.
Como seguidores de Cristo, Jesús nos da de manera gratuita
el terreno en su reino, nos invita a que construyamos sobre la roca firme del
ejemplo de Jesús, para que no se nos caiga la casa en tiempos malos, y nos dice
que habrá hermanos en su espíritu, que nos ayudan a construir, que unos echarán
el cimiento y otros levantaran la casa.
Para que finalmente, podamos ofrecerle a nuestro amado
benefactor un lugar donde habitemos con Él. Estas son las obras, obras que
hacemos no con nuestro material, si no con el material que él nos da, con ayuda
de la congregación y sobre todo con la fuerza de su Espíritu.
No existe obra, por buena que sea, que pueda salvar nuestra
alma de la corrupción del pecado, pues todos hemos pecado en algún momento de
la vida, ni si quiera aquellos que han sido líderes espirituales han logrado
pasar por la vida sin cometer pecado, solo Jesús lo logro porque era Dios
mismo.
A los que aún no reconocen a Jesús como salvador, los invito
a que vayan por su terreno, los requisitos son arrepentimiento de pecado y fe
en que Jesús es el dueños de los terrenos y que puede darte uno, por que te ama
y quiere lo mejor para ti.
Si ya eres un afortunado propietario de un espacio en el
reino de los cielos te invito a que busques hacer una habitación donde puedas
habitar al lado del Rey de Reyes y Señor de Señores, que no te conformes con un
jacal, o una casa de interés social, te invito a que anheles ser un santuario
para el omnipotente Dios.
Isaías 66:1 Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies;¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?
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