sER UNA REINA
Tú fuiste designada como reina
para un momento como este.
La primera vez que escuche a
algunas hermanas cristianas que nosotros somos princesas, pues somos hijas de
un Rey, casi sentí como mi hígado se retorcía, ya que en mi mente tenebrosa, Disney
había implantado un modelo de princesa, bastante banal e inútil, Cabe señalar
que soy de la generación de cenicienta, bella durmiente y la sirenita. Por lo
que me costó mucho trabajo deshacerme de ese concepto para poder ver y sentir
con honor ese cargo “Princesa”.
Ahora bien para aquellas
Princesas que estén leyendo este Blog, mujeres en etapa de preparación, menores
de 25 años, déjenme aclarar que el significado de ser una princesa, no es
aquella que está esperando ser servida, si no por el contrario es una persona
que está siendo formada en el servicio, no solo de su hogar y su familia si no también con la sociedad, una verdadera princesa debería de ser entrenada en ser útil a
la sociedad a la pertenece con toda solicitud y alegría, cosa que es totalmente
contraria a la educación que muchos padres han dado a la formación de los
famosos “Mireyes” y su contra parte femenina. Por lo tanto, aclarado este
punto, queda para otra entrada en la crianza de hijos, el verdadero enfoque de
esta entrada se los explico a continuación.
Yo no busco ser una princesa, y
no se espanten, ni piensen que me he
vuelto bipolar, no , simple y sencillamente porque a mi edad y en mi contexto
como mujer casada, madre y profesional, hoy busco ser una Reina, una Reina en
mi hogar, en mi trabajo y en mi andar con Dios. Y como este blog es para tratar
de explicar el crecimiento conjunto, les voy a enumerar los puntos que he tomado
en cuenta en mi camino a Ser una Reina:
1.- Una Reina tienen prioridades, tienes que establecer y conocer
cuáles son tus prioridades, en mi caso por convicción y amor he decidido que mi
prioridad es agradar a Dios, y eso me lleva al segundo lugar de mis prioridades
mi familia y por ultimo mi trabajo, para el mundo podría parecer diferente ya
que soy una mujer que trabaja fuera de casa y no soy la mejor ama de casa, sin embargo cuando tengo que tomar decisiones
de como reparto mi tiempo, mis finanzas o mi esfuerzo, primero busco la
voluntad de Dios, después cuidar y proteger a mi familia y por último de mi
trabajo, sin embargo para poder dar a la obra y tener estable a mi familia
tengo que ser buena en mi trabajo para permanecer en el mercado y recibir a
cambio una retribución justa. En este rubro el camino ha sido largo y sinuoso,
ya que en mí tiempo de princesa fui entrenada en lo profesional, un poco en lo
social y en el amor propio, pero el rubro familiar y espiritual fueron pocos o
inexistentes.
2.-Una Reina se esfuerza en buscar el Bien, una Reina verdadera sabe
de esfuerzo, sabe que este es el único medio genuino para lograr las metas,
sabe que todo lo bueno requiere de esfuerzo y dedicación, supe que había
aceptado el rango de princesa el día que dije “Mis pies de princesa no van a
tocar el piso mugroso aunque sea yo misma la que se encargue de limpiarlo”, y
así, el salto de ser princesa a ser Reina, es no solo ver por el bien propio y de los mas cercanos si
no por el de los demás, quieres una casa limpia, organízate para que esto sea
posible, si no tienes mucho tiempo simplifica, has un plan o programa las
limpiezas. Si quieres un matrimonio feliz no esperes a que te hagan feliz
decídete a ser feliz, recuerda dar tu 100%, perdona y no te rindas. Si quieres
buenos hijos medita como los vas a educar, alimentar y repite una y otra vez
los buenos hábitos, llena su mente de cosas buenas y verdaderas, entrenándolos
para servir con gusto, sé un buen ejemplo a seguir, resuelve más allá de tu puesto cuando sea necesario y apreciado.
3.- Una Reina sabe comunicarse, no hay cabida para las interpretaciones
cuando se trata de una Reina, una Reina sabe transmitir de manera clara y
precisa sus ideas y órdenes para que sean bien cumplidas, es amable y
alentadora para que las personas puedan entender mejor y no se cierren, una
Reina no pelea, discute las ideas, se da tiempo para asimilar y ESCUCHA mucho
más de lo que habla. Ya sea que envíes un correo o que tengas una plática
casual, debes de entrenar tus palabras para que sean claras, usa las palabras
para construir a tus compañeros y empleados, a tú esposo y a tus hijos y si
fallas siempre puedes pedir una disculpa y volverlo a intentar.
4.-Una Reina administra sus finanzas, una reina debe ver que en lo
material sus prioridades estén cubiertas, esto no significa que nos ganemos la
lotería o nos afanemos por ganar más y más dinero, sino que el ingreso que
tengamos sea repartido en nuestras prioridades y tengamos reservas para el
futuro, hacernos de un patrimonio y ser capaces de dar a la obra no es un lujo,
es una obligación de trabajo arduo y que nos puede llevar tiempo, pero que son
metas que debemos cumplir. Dejemos de derrochar como necios para crear
verdadera riqueza como del Señor que no se corrompe si no que da fruto.
5.- Una Reina se prepara constantemente, ya que incrementes tus
conocimientos de tecnología, idiomas, nutrición, relaciones interpersonales o
mucho mejor en la voluntad de Dios, todo lo que ingreses a tu mente eso es lo
que vas a cosechar. Si te la pasas viendo novelas, series o Facebook vas a
terminar llorando, siendo víctima o victimario, sin poder controlar tus
pasiones y sintiendo miedo de los muertos vivientes. Si por el contrario Buscas
el plan de Dios para tu vida, lees como ser mejor en tu área de profesión, te
inspiras con los que han podido vencer las pruebas que a ti te parecen
difíciles, métodos de educación a los hijos y conoces a tu esposo y matrimonio,
vas a tener metas claras y planes de como lograrlas.
6.- Una Reina tiene consejeros, una reina es suficientemente sabia y
humilde para aceptar que no lo sabe todo y busca consejeros probados que
aporten ideas, ya sea que se trate de una receta de cocina, la inversión de un
capital o la formación de un habito, podemos acércanos a nuestros amigos y
hermanos para pedir consejo, esto no nos exenta de nuestra responsabilidad en
la toma de la decisión final, pero amplia nuestra perspectiva de los efectos y
consecuencias de nuestras decisiones. Busquemos consejeros probados, no vayas
con tu amiga tres veces divorciada a buscar consejos matrimoniales, con el
panadero por la receta de un pastel de carne, o con tu hermana que no ha tenido
hijos a preguntar cómo hacer el destete, busca el consejo de los sabios en su
tema, hay muchos hermanos ancianos que estarán felices de darte consejo.
7.- Una Reina Cuida de sí misma, Una Reina sabe que de ella dependen
otros y que no se puede dar el lujo de ser enfermiza o no estar en su mejor
forma, Espiritualmente una reina no puede permitirse estar lejos de la
presencia de Dios, pues de ella mana todo lo que puede dar a los demás, sabe
que en su presencia y como canal de su amor las cosas serán mucho mejores que
lo que ella pueda dar por sí misma, en su cuerpo, debe de estar en buena forma
para poder hacer todas las actividades que le demandan el día a día, (nada de
mal del puerco) tiene que estar despierta y receptiva para tomar decisiones y
en su mente debe estar en paz y alerta para tomar decisiones informadas y congruentes.
8.- Una Reina es agradable, ya sea en su imagen personal como en su
carácter, una Reina es símbolo de buen gusto y amabilidad, este punto aun lo
estoy refinando, pero entiendo que aun cuando nuestras actividades nos agobien
o nuestra profesión no nos lo permita del todo, el atuendo de una reina debe de
presentarse de tal forma que la gente pueda saber que eres alguien que puede
resolver y tiene autoridad para accionar, evitemos ser las eternas adolescentes
y busquemos ser agradables para nuestro Esposo e hijos, sí es un esfuerzo extra
(por lo menos para mí) pero apliquemos el punto 2.
9.-Una Reina tiene Autoridad y dignidad.
Dios nos ha colocado a cada uno en posiciones donde alguien más puede vernos y
seguirnos o rechazarnos, así que aun cuando creas que encerrada en tu casa
nadie te ve, te tengo una sorpresa, te ven tus hijos y tu esposo, aun cuando
tengas el puesto más humilde, habrá alguien que eche de menos el buen trabajo
que hagas. Por eso la palabra habla de ser reyes y sacerdotes, reyes para que otros
vean la autoridad de Dios siendo ejecutada en el mundo, una autoridad justa,
buena y perfecta donde los demás pueden tomar nuestro ejemplo para resolver ser
mejores. Y Sacerdotes para guiar a otros espiritualmente a la presencia de
Dios.
La palabra nos habla de la mujer
virtuosa como el prototipo de lo que una reina quiere para sus hijos, que en su
momento tomaran el rol de reyes, y si lo analizas es lo que cualquier madre
quisiera para sus hijos. Se tú la imagen que el día de mañana tus hijos e hijas
busquen ya sea en sus parejas o en ellas mismas.
Se que es algo muy complicado, yo
estoy en el proceso tanto como cualquiera, pero debemos de tener la voluntad de dar el primer
paso, no importa donde estés hoy, comienza a ser esa Princesa o esa Reina que
de gloria a Dios.
Proverbios 31:10 Mujer virtuosa,
¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de piedras preciosas.